Los rápidos avances en la investigación del microbioma están cambiando nuestra visión de la vida y nuestra forma de abordarla. El concepto de los seres vivos como unidades separadas y autónomas está siendo sustituido cada vez más por una comprensión integradora. La ciencia demuestra que la vida forma redes dinámicas invisibles para nosotros (bacterias, hongos, virus y otros microorganismos) que conectan el suelo, las plantas, los animales, los seres humanos y los ecosistemas sin respetar límites claramente definidos. Las plantas de maíz pueden colaborar con el microbioma local del suelo para aumentar su absorción de nitrógeno. Los preparados biodinámicos para pulverización pueden entenderse como estimulantes de los microorganismos del suelo que favorecen la salud de las plantas. Un bioma digestivo sano favorece los procesos neurológicos positivos. Esto cuestiona los modelos clásicos de la biología y transmite una imagen de los seres vivos como seres que se forman rítmicamente desde dentro y desde fuera, en relación unos con otros. «One Health» y «Planetary Health» se convierten por igual en el objetivo de profesionales y visionarios. En este sentido, el emergente campo de la investigación del microbioma puede convertirse en un puente de comunicación y en una base común entre la experiencia de los profesionales biodinámicos y la comunidad investigadora en general.
Si bien la investigación sobre el microbioma humano y del suelo es un campo en rápido desarrollo, la comprensión de la interacción entre los microorganismos ha sido durante mucho tiempo un elemento central para muchos investigadores del humus y el suelo. La cuestión crucial que la biodinámica debe plantear ahora a la comunidad investigadora es un cambio de perspectiva: pasar de la secuenciación y el análisis a una comprensión basada en la experiencia de las condiciones que permiten un microbioma sano, adaptado al entorno local y diverso, con el fin de crear resiliencia, como sistema inmunológico de la tierra y del ser humano.
Si se examina un organismo agrícola biodinámico desde el punto de vista del microbioma, se obtiene una nueva imagen que nos permite comprender mejor la inteligencia de la vida. Una comprensión holística se hace evidente cuando combinamos el análisis biológico con nuestras propias observaciones y experiencias, ampliamos nuestra perspectiva y trabajamos para lograr una apreciación equilibrada de la inteligencia de la vida. ¿Podría ser que, al observar el bioma, también se produzca un nuevo enfoque hacia la ciencia de lo etéreo?
Cuanto mejor comprendemos cómo se crean las interrelaciones de la vida, más claro queda que la producción de alimentos saludables no puede basarse únicamente en el conocimiento y la tecnología, sino que se requieren métodos avanzados para sincronizar procesos, ritmos y relaciones. La riqueza biodinámica de habilidades para controlar los procesos vitales, como la percepción, la sincronización y la intuición basada en la experiencia, se convierte en una necesidad. La comprensión de las relaciones holísticas se convierte en un arte y no en una ciencia pura. Podemos entender que tanto la agricultura como la panadería son una forma de arte práctico. Si actuamos correctamente en el momento adecuado, podemos trabajar de forma creativa con los procesos vitales y apoyar la vida en muchos niveles. El desarrollo de esta capacidad se basa en la observación atenta, la sensibilidad a los cambios y la relación con el medio ambiente a nivel micro y macro. Es un tipo de conocimiento que complementa los hallazgos científicos, como describió Antoine Saint-Exupery: «Solo se ve bien con el corazón». La combinación de estos enfoques permite a los agricultores trabajar con la inteligencia de la vida.
La Conferencia Agrícola 2027 en el Goetheanum invita a todas las personas interesadas en el futuro de una agricultura viva a explorar juntas estas perspectivas. A través del diálogo entre la investigación biológica, la comprensión cualitativa y el trabajo práctico, queremos profundizar nuestra comprensión de la granja como un organismo vivo y fortalecer una agricultura que esté verdaderamente arraigada en la inteligencia de la vida. Os invitamos a explorar y desarrollar juntos formas de comprender mejor, sentir y trabajar con una agricultura viva.
Carta de Miguel
El futuro de la humanidad y la actividad de Miguel
Rudolf Steiner: Principios antroposóficos, GA 26.
Fecha
Congreso agrícola, del 3 al 6 de febrero de 2027
