¿Por qué el tema del paisaje en la Sección de agricultura del Goetheanum?

Jean-Michel Florin

El trato del hombre con su entorno genera “Paisaje”, al contrario de una “naturaleza salvaje” no tocada por la mano del hombre, que ya apenas existe en unos pocos lugares. El paisaje de un lugar es el resultado de cómo el hombre se relaciona con su entorno. Nos deja percibir por ello la visión del mundo que tienen las personas que allí viven. La motivación del trabajo paisajístico goetheano es una visión del mundo que no se deja llevar por una actividad cualquiera con el entorno con una dirección basada en la funcionalidad y eficiencia de la relación.

Antaño la mayoría de las personas vivían en un contacto muy íntimo con la naturaleza. Los agricultores producían en armonía con la naturaleza. Esta relación de la agricultura con el seno de la naturaleza ha generado paisajes, que contemplamos hoy como armónicos y sanos. El paisaje surgió por así decirlo como un “producto acompañante” de esa íntima relación y ocupación con la naturaleza.

Desde el comienzo de los tiempos modernos y el fuerte desarrollo de las ciudades, esta relación ha ido desapareciendo cada vez más (más de la mitad de la población mundial vive en ciudades). Actualmente se puede también vivir en el campo sin tener la más mínima idea de la naturaleza. Un paisaje armónico ya no surge por sí mismo.

Pero esta separación, esta creciente distancia entre el hombre y la naturaleza, despierta en muchas personas un anhelo por la naturaleza. El paisajismo se ha desarrollado cada vez más en un tema de la sociedad, en una profesión, en un asunto de importancia para muchas personas. La necesidad de naturaleza y de paisajes armónicos crece. Es por ello que la tarea de la agricultura también se transforma: junto a la tarea de producir alimentos sanos, aparece una tarea nueva, la de “producir” “alimentos” para los sentidos y el alma. Muchas personas no solamente buscan un bonito panorama paisajístico para el fin de semana, sino una agricultura que pueda ser vivenciada corporalmente a través de sus sentidos y en la que puedan participar activamente en su forma.

Frente a los años 70 y 80, en los que muchos agricultores biológicos se hicieron cargo de granjas en lugares apartados, hoy se reconoce una dirección en el sentido inverso: Urban gardening, urban farming, etc. que lleva la naturaleza de vuelta a la ciudad, allí dónde viven las personas, dónde la tierra ha sido a menudo fuertemente contaminada por la agricultura industrializada. Surge una nueva e importante tarea en las zonas industriales, que a través de plantaciones pueden convertir estas zonas en oasis para la flora, la fauna y el hombre.

Este tema incumbe por lo tanto directamente a la Sección de Agricultura del Goetheanum. En la realidad, el goetheanum se encuentra –en lo que era originariamente un pueblecito del campo en medio de cerezos- en la actualidad en la aglomeración de Basilea. La ciudad de Basilea se relaciona cada vez más con las poblaciones colindantes. Partiendo de esta situación, el Parque-jardín del Goetheanum concebido por Rudolf Steiner, puede instaurarse como una obra artística integral y ser cuidado y regido por un grupo muy competente de jardineros y servir de modelo. Al mismo tiempo es un lugar de formación y de investigación para personas que se están a la búsqueda de nuevas formas de configuración del espacio público. El Parque jardín Goetheanum es un modelo de cómo diversas funciones como el ocio, la producción, la ecología, la investigación…, pueden ser integradas en vez de, como es a menudo el caso, separar los parques de ocio de las ciudades y las superficies de producción agrícola lejos de las ciudades.

Lo especial del Parque jardín Goetheanum es que el concepto de la forma está inspirado en las ideas del “organismo agrícola” sacado de la agricultura biodinámica; es decir, un concepto desde lo vivo para lo vivo. El paisaje es concebido como una unidad con carácter propio. Las diversas funciones del entorno de las que quiere aprovechar el hombre serán recogidas en esta unidad de forma que ésta pueda expresar su carácter. Esto en diferencia con la mayoría de los parques, jardines y paisajes, que a menudo son concebidos según criterios urbanísticos y arquitectónicos aleatorios.

Además de ello, el Goetheanum es en su calidad de Escuela libre superior de Ciencia espiritual, el corazón del parque-jardín. El reto para la creación de la forma del Parque ha de tener relación con la idea de organismo agrícola y las necesidades de la Escuela libre superior con un sentido de superación, además de su integración en su entorno más inmediato y más allá de éste. La planificación de un organismo vivo no puede ser rígida. Toda planificación fija estaría contra la naturaleza. Practicamos por ello la creación dinámica, inmersa en un desarrollo continuo. El Parque jardín se transforma según la medida de la evolución natural del lugar, de las necesidades del Goetheanum y la competencia e iniciativa de las personas que de él son partícipes.

La Sección de Agricultura desearía comprometerse de forma concreta e in situ con una creación paisajística sostenible desde la idea del organismo agrícola. Lo que aquí hacemos desarrollará y expandirá asimismo–eso esperamos- su efecto en un entorno más amplio.